| PALABRAS
DE CLAUSURA DEL SECRETARIO PERMANENTE DE LA CLACIP
Ha
llegado el momento de concluir este Segundo Encuen-tro,
donde tuvimos la oportunidad de compartir importantes
opiniones, conocimientos, experiencias y propuestas, orien-tadas
a fortalecer nuestro decidido empeño de cooperación
en un ambiente de fraternidad e integración.
Producto
de este decidido esfuerzo de cooperación multila-teral,
hemos llegado a importantes decisiones frente al tema
central del evento, relacionado con las nuevas tendencias
y modalidades del crimen organizado en la región,
para avan-zar hacia una agenda común de cooperación
hemisférica.
Es
altamente satisfactorio poder presentar que como resul-tado
del trabajo coordinado, entrega y disposición de
cada uno de los países participantes de la Cumbre,
se lograron concretar avances, acuerdos y compromisos
dirigidos a afianzar la consolidación y proyección
de nuestra Comu-nidad, lo cual podemos ilustrar a través
de los siguientes aspectos puntuales:
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En
primer lugar quiero destacar la acogida que tuvo
la propuesta de realizar la Primera Cumbre de Analistas
de la Comunidad Latinoamericana y del Caribe de
Inteligencia Policial, sugerida a desarrollarse
durante el segundo semestre del presente año,
donde se materia-lizará en términos
estratégicos, la evaluación de la
amenaza del crimen organizado en Latinoamérica
y el Caribe, que servirá como instrumento
de orientación decisional en el marco político
e institucional de la región, de manera tal
que pueda contribuir a la formula-ción de
políticas y a la orientación operacional
de los servicios policiales.
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De
igual forma, congratulamos la decisión avalada
por ustedes, en el sentido de crear la Oficina Central
de CLACIP (OCC), para esto quiero retomar las palabras
del señor Mariano Simancas, Subdirector de
EURO-POL, cuando hizo referencia a que las diferencias
ideo-lógicas políticas y de todo orden,
no deben ser un obstáculo para la unión
de nuestra comunidad en la lucha contra el crimen
transnacional.
Por
lo tanto los desacuerdos e incompatibilidades, no
tienen el más mínimo espacio dentro
de la CLACIP, en el entendido que las organizaciones
criminales no tienen fronteras para cometer sus
acciones criminales y avanzan hacia un escenario
de simbiosis con todas las manifestaciones del delito.
En
este contexto, es importante recordar que la OCC,
será la instancia que nos permitirá
una eficaz integra-ción y cooperación
en la región, de carácter perma-nente,
siendo su principal objetivo el de neutralizar y
contener las tradicionales y nuevas manifestaciones
criminales.
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